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Delirium
en un servicio de medicina
Domingo
Ruiz, Anna Ferre, Silvia Ferrer, Guillermo Vázquez
Dpto.
Psicología Social. Universidad de Barcelona
Correspondencia:
Domingo Ruiz Hidalgo
U.F.I.S.S - Geriatría
Hospital de la Santa Creu i Sant Pau
c./ Avda. Padre Claret, 167
08025 Barcelona
Resumen
Objetivo: Conocer la prevalencia
de delirium hospitalario y sus características clínico-funcionales.
Diseño: Estudio transversal de cohorte de 216 pacientes.
Resultados:La prevalencia de delirium fue del 27,3%. La edad
media fue de 80,3 años. La estancia media fue de 13,8 dias
(p< 0,05). Los diagnósticos principales más frecuentesfueron
la neumonia (33,9%), la infección urinaria (13,5%) y el ictus
(10,2%). El índice de Charlson medio fue de 3,3 puntos (p<0,001).
Un 30,5% de los pacientes eran independientes previamente al ingreso
y el 25,4% tenían dependencia absoluta (ambos p<0,001).
La demencia previa fue diagnosticada en el 39% de los sujetos con
delírium. La mortalidad hospitalaria fue del 25,4% en los sujetos
con delirium frente al 7,6 % en los que no tuvieron delirium (p<0,01).
Conclusiones: La prevalencia de delírium hospitalario
es elevada y comporta una gran mortalidad. La comorbilidad, la dependencia
funcional, la demencia previa y las infecciones al ingreso favorecen
la aparición de delírium.
Palabras
clave: Delírium. Prevalencia. Demencia. Dependencia funcional.
Comorbilidad. Mortalidad.
Summary
Background: lo assess the prevalence and the clinical
and functional characteristics of hospital delírium.
Design: Cross-section population study of 216 patients.
Results: The prevalence of delirium was 27.3%. Average age was 80.3
years. Average hospitalization time mas 13.8 days (p<0.05). Most
frequent main diagnosis were pneumonia (33.9%), urinaiy infection
(13.5%) and stroke (10.2%). Average Charison lndex was 3.3 points
(p< 0.001). Thirty and a half percent of patients mere independent
before admssion and 25.4% mere absolutely dependent (both p<0.001).
Prior dementia was diagnosed in 39% of the subjects with delirium.
Hospital mortality was 25.4% in patients with delirium versos 7.6%
in those mho did not have delirium (p<0.01).
Conclusions: lhe prevalence of hospital delirium is high and accounts
for a high rate of mortality. Comorbidity, functional dependence,
prior dementia and infection opon admission contribute to the development
of delírium.
Key Words:
Delirium. Prevalence. Dementia. Functional dependence. Comorbidity.
Mortality.
Introducción
El delirium
o síndrome confusional agudo se define como un síndrome
orgánico transitorio que se caracteriza por déficit
de atención y curso fluctuante1. Inouye2
expone de forma clara las barreras para el reconocimiento del delirium.
La falta de consenso en la definición y la naturaleza fluctuante
de la entidad son los principales factores. Por otra parte, muestra
la necesidad de diferenciar el delirium prevalente y el delirium incidente.
El objetivo de nuestro estudio es conocer la prevalencia de delirium
en los ancianos y sus características clínico-funcionales.
Pacientes
y métodos
Pacientes
Se estudiaron 275 pacientes mayores de 18 años que ingresaron
de forma consecutiva en el Servicio de Medicina Interna General del
Hospital de Sant Pau procedentes del Servicio de Urgencias durante
6 meses (2 Enero a 30 de Junio de 1996). El Hospital de Sant Pau es
un hospital de agudos situado en la ciudad de Barcelona que en el
periodo del estudio tenía 750 camas de hospitalización
y una población de referencia de aproximadamente 450.000 personas
(un 16% mayores de 65 años). Todos los pacientes evaluados
ingresaron por causa médica. De los 275 pacientes, 216 tenían
65 años o más. Este grupo fue objeto del presente estudio.
Evaluación
clínico-funcional
Se definió delírium prevalente como aquel delirium que
se presentó durante las primeras 24 horas desde el ingreso
a Urgencias y que por la anamnesis había habido un cambio en
la situación mental previa a su ingreso en el hospital compatible
con inicio de delirium. El diagnóstico de delírium se
basó en el CAM (Confusíon Assessment Method)3.
De esta manera eran condiciones sine qua non para el diagnóstico
de delirium el inicio agudo con curso fluctuante y la inatención,
y de forma obligatoria era necesario uno de los dos siguientes criterios:
pensamiento desorganizado o alteración del nivel de conciencia.
Respecto a los antecedentes se registraron todos los habituales de
una historía clínica tradicional y la presencia de demencia
previa según la definición operativa del DSM-1V4. La
evaluación de la función física previa se practicó
mediante el Indice de Barthel5 a través de entrevista con familiar
o cuidador. Se le atribuyeron 5 categorias cualitativas: Independencia
(100 puntos), Dependencia leve (60-95 puntos), Dependencia moderada
(40-55 puntos), Dependencia severa (25-35 puntos) y Dependencia absoluta
(0-20 puntos). Se definió como situación previa aquella
que tenia el paciente un mes antes del ingreso. La comorbilidad se
midió mediante el Indice de Charlson6.
A todos los pacientes al ingreso se les practicó unas exploraciones
complementarias básicas: Hemograma completo, Velocidad de sedimentación
globular, lonograma, Calcemia, Perfil hepático, Sedimento de
orina y urínocultivo, Radiología convencional de tórax
y Electrocardiograma de 12 derivaciones. Sólo en caso de no
respuesta al tratamiento de soporte7 y no haber
encontrado causa mediante las exploraciones básicas se realizaron
otros estudios: Magnesemia,Función tiroidea, Niveles de vitamina
B12, niveles de ácido fólico, Gasometría arterial,
Análisis de líquido cefalorraquídeo, Tomografía
Computarizada craneal, Resonancia Magnética encefálica
o Electroencefalograma. Se consignó el diagnóstico principal,
la estancia hospitalaria y la mortalidad.
Análisis
estadístico
Se realizaron dos subgrupos mediante el criterio de presencia o ausencia
de delírium prevalente. Ambas muestras tenian un tamaño
superior a 20 sujetos. Se compararon las variables clínico-funcionales
y la mortalidad mediante tablas de 2x2 utilizando la Chi-cuadrado.
Considerándose diferencias estadísticamente significativas
cuando p fue inferior al 5%. Por otra parte se utilizó la prueba
de las medianas en tablas de 2x2 con aplicación posterior de
la prueba de chi-cuadrado para la edad, la estancia media y la puntuación
del Indice de Charlson en la comparación de los dos subgrupos.
Resultados
La prevalencia
general de delirium fue del 24,3%. La prevalencia observada en los
mayores de 65 años fue del 27,3%. En la Tabla
1 se muestran las características todos los pacientes
mayores de 65 años separados en dos categorías: presencia
de delirium y ausencia delírium. La edad media de los pacientes
afectos de delirium fue de 80,3 años (Intervalo: 65-91). Siendo
más frecuente en las mujeres, aunque no hubo diferencias con
el grupo control. El diagnóstico principal más frecuente
en los pacientes afectos de delírium fue la neumonía
(33,9%), seguido de la infección respiratoria de vías
bajas (22%) y la infección urinaria (13,5%). El análisis
entre grupos respecto al diagnóstico principal mostró
diferencias significativas para la neumonia (p<0,001), la descompensación
diabética (p<0,001), la deshidratación (p<0,001),
la infección urinaria (p<0,02) y ictus (p<0,05). La demencia
previa se diagnosticó en el 39% de los sujetos que presentaron
delirium, mientras que sólo fue diagnosticada en el 3,2% de
aquellos que no presentaron delirium (p<0,001). La comorbilidad
media medida por el índice de Charlson fue de 3,3 en los afectos
de delirium frente a 2,3 en los no afectos (p<0,001). En la
Tabla
2 se muestra la frecuencia de las diferentes puntuaciones
obtenidas en ambos grupos. La mediana en los pacientes afectos de
delirium fue de 2,9 frente a 1,4 en los no padecieron delirium. Los
déficits sensoriales en los pacientes afectos de delirium fueron
del 5% en los visuales y del 1,7% en los auditivos, sin que se observasen
diferencias significativas entre ambos grupos. La categoría
de función física previa más frecuente fue la
independencia para las actividades básicas de la vida diaria
en ambos grupos, 30,5% y 58%, respectivamente. El análisis
estadístico mostró diferencias en a independencia previa
(p<0,001), la dependencia moderada (p<0,001) y la dependencia
absoluta (p<0,001). La tasa de mortalidad hospitalaria en los pacientes
afectos de delirium fue del 25,4% frente al 7,64% en aquellos que
no lo padecieron, objetivándose diferencias significativas
(p <0,01).
Discusión
La prevalencia
de delírium hospitalario en los ancianos de nuestro estudio
ha sido del 27,3%. Los estudios realizados en ancianos muestran prevalencias
dispares. Así, Pompei et al.8
obtienen una cifra del 50%, sin embargo en otros estudios la cifra
oscila entre el 10,5 y el 34%9-12 .Las discrepancias
se basan en el método empleado de diagnóstico, la agregación
en algunos estudios de pacientes médicos y quirúrgicos
y, finalmente, en la no diferenciación entre delírium
incidente y prevalente.
La edad media de los pacientes que tuvieron delírium fue elevada
fruto de la población estudiada en el hospital puesto que no
existían diferencias con el grupo control. Suceso que también
ocurrió en la preferencia por el sexo femenino. La estancia
media de los pacientes que presentaron delírium fue de 13,8
días estadíticamente superior al grupo control. Otros
autores también destacan el aumento de la estancia media en
los pacientes afectos de delírium8-9,12,13.
En este punto también existen una gran variabilidad en términos
absolutos. Sin embargo, es destacable el metanálisis efectuado
por Cole et al.13 en el que la estancia
media de 8 estudios que agruparon 573 pacientes fue de 20,7 días.
De todas maneras hemos de tener en cuenta los múltiples factores
que influyen en la estancia media y que frecuentemente no son considerados
en los análisis.
La categoría diagnóstica más frecuente en nuestro
estudio fue la infección tanto en los pacientes afectos de
delírium como aquellos que no lo padecieron. Al desagregar
los diagnósticos de infección se obtuvo que la neumonía
y la infección urinaria se presentaron de forma significativa
con más frecuencia en los pacientes con delírium prevalente.
No es nuevo el papel que juegan las infecciones tanto en el delírium
prevalente como en el incidente7. Levkoff et
al.14 evaluaron los factores de riesgo de
delírium de 1285 pacientes durante 2 años consecutivos
mediante análisis multivaríado objetivando que practica
mente en tres cuartas partes existía una infección,
siendo la infección urinaria la única infección
específica que de forma independiente predecía la aparición
de delirium. En nuestro trabajo destaca, aunque con menor frecuencia,
los diagnósticos de ictus, descompensacion diabética
y deshidratación. El diagnóstico de ictus fue el segundo
más fecuente en 2 estudios15,16 apareciendo
en uno de ellos15 en el 22% de los pacientes
afectos de delírium. Man et al17 evaluaron
44 pacientes afectos de infarto cerebral agudo de la arteria cerebral
medía derecha y la aparición de delírium, 25
de éstos presentaron delírium 57%. En nuestro estudio
hubo un 10,2% de delírium prevalente cuyo diagnóstico
principal fue el de accidente cerebrovascular agudo. No obstante,
no se recogió la topografía. La decompensación
diabétíca y la deshidratación representaron de
forma conjunta el 13,5%, es decir la deshidratación de la etiología
que fuere fue elevada. Inouye2 evalúa
los estudios prospectivos practicados y de los 3 que versan sobre
pacientes médicos con delírium en 2 de ellos aparece
la hipernatremia y la azotemia como factores etiológicos y
pronósticos de delírium.
La comorbilidad fue significativamente mayor en los pacientes con
delírium prevalente. Este hecho es resaltado por Pompei et
al8 como uno de los factores predictivos de delírium. Mención
aparte merece la presencia de demencia previa que en nuestro estudio
alcanzó al 39% de los pacientes con delírium prevalente
frente sólo el 3,2% del grupo control. Este hecho es puesto
en evidencia en diversos estudios8,12,15 Schor
et al.18 en un estudio realizado sobre
325 pacientes que ingresaron en un hospital de agudos muestra al realizar
un análisis de regresión múltiple que la alteración
cognitiva previa es un factor independiente predictívo para
el desarrollo de delírium en los ancianos. La alteración
sensorial en nuestro estudio no difirió entre ambos grupos.
Ha de apuntarse que la frecuencia escasa de alteración visual
y auditiva vino dada por la imposibilidad de diagnosticar en el contexto
del deliríum sólo las alteraciones más severas.
lnouye et al19 al desarrollar un modelo
predíctívo de delírium hospitalario refiere al
déficit visual como un factor predictívo independiente.
La evaluación de la función física previa mediate
el índice de Barthel muestra en nuestro estudio dos datos a
destacar. En primer lugar la baja frecuencia de independencia previa
en los sujetos con delírium prevalente (30,5%) en comparación
con aquellos que no presentaron delírium. Este hecho ha sido
referenciado escasamente en otros estudios20.
En segundo lugar hemos observado una elevada prevalencia de dependencia
absoluta previa (25,4%) que es significativamente superior a la del
grupo control. Estos datos harían suponer que la dependencia
absoluta sería un factor predictivo para desarrollo de deliníum
y que la independencia previa sería un factor predictivo negativo
para el desarrollo de delinium. En diferentes estudios8,12,13
se referencia la enfermedad severa como factor predictor de delinium,
es posible que aquellos pacientes con deterioro funcional absoluto
traduzcan un tipo de severidad o fragilidad que condicione la aparición
de delinium.
Finalmente, nuestro estudio muestra una elevada mortalidad hospitalaria
(25,4%) en los pacientes afectos de delinium que es significativamente
superior a la de los pacientes de la misma cohorte que no padecen
deliríum. La mayoría de los autores apoyan este hecho13,15,21
aunque las tasas de mortalidad oscilan entre el 14,2 y el 32%. Sin
embargo, Levkoff et al en un estudio sobre 325 ancianos en
el que la prevalencia de delírium fue de 10,5% no observó
un aumento de mortalidad atribuible al delírium.
En resumen, la prevalencia de delírium hospitalario es elevada,
siendo el perfil clínico funcional el de una mujer de 80 años
con probable demencia previa, difícilmente independiente para
las actividades de la vida diaria, con una comorbilidad moderada y
que ingresa en el hospital por una infección.
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