|
Envejecimiento
y memoria. Una experiencia de grupo
María
J. Mozaz Garde*, Izaskun Santos Jauregui**
*Doctora
en Psicología. Facultad de Psicología. Departamento
de Procesos Psicológicos Básicos. Universidad del País
Vasco. San Sebastian.**Jefe Médico de los Centros Sociales.
Idiaquez. San Sebastián y Centro Social de Renteria. Diputación
Foral de Gipuzkoa
Correspondencia:
María J. Mozaz Garde
Facultad de Psicología. Universidad del País Vasco
Apartado 1249
20080 San Sebastián. Gipuzkoa
Introducción
El envejecimiento
como fase del desarrollo del ser humano, no se presenta de forma homogénea
entre los sujetos. Desde una perspectiva neuropsicológica y
dependiendo por ejemplo, de la proporción de pérdida
de neuronas y de la capacidad de las que quedan de establecer nuevas
conexiones, se puede presentar envejecimiento normal, patológico
y demencia. En este estudio piloto nos hemos centrado en lo que se
dado en llamar envejecimiento normal en el contexto de la neuropsicología
del desarrollo, es decir, en ese proceso en el que se producen diversas
modificaciones entre las que destacamos las intelectuales o cognitivas
y las psicológicas. En dicho contexto, una de las quejas más
frecuentes se refiere a los problemas de memoria. Pero si bien la
memoria es un proceso complejo que puede desglosarse en diferentes
modalidades en función de diversos criterios, en el presente
estudio nos vamos a centrar exclusivamente a la memoria subjetiva
y en la memoria objetiva, con la finalidad de analizar en primer lugar,
si la apreciación subjetiva sobre la propia memoria coincide
con los resultados en los tests objetivos.
El posible olvido benigno en el envejecimiento normal1,
no es generalizado ni va acompañado necesariamente, de cambios
semánticos estructurales o de contenido2
que expliquen las supuestas alteraciones de la memoria. Sin embargo,
factores psicológicos o estereotipos negativos con respecto
a la vejez, pueden contribuir, como se demuestra en la pseudodemencia,
a la alteración de la memoria. Así, nuestro segundo
objetivo consistía en analizar en ancianos que llevan una vida
normal, la posible influencia de aspectos psicológicos en la
memoria subjetiva y/o objetiva de los mismos.
Por otro lado, estudios nacionales3,4 e internacionales5-7
muestran la eficacia de diversas técnicas terapéuticas
de grupo, entre las personas ancianas. No existen, sin embargo, estudios
para nuestro conocimiento, que analicen la posible influencia de las
mismas en la memoria subjetiva y/objetiva en este tipo de población.
Considerábamos que la posibilidad de ofrontar en grupo, desde
una perspectiva psicológica, una serie de temas de interés
en la ancianidad podría ayudar a ampliar perspectivas, valorar
el alcance real de los problemas de memoria y como consecuencia, desdramatizar
los mismos. Por ello nos planteamos en tercer lugar, analizar si el
trabajo desarrollado en el contexto del grupo podría llegar
a producir efectos objetivables en el rendimiento de los tests administrados
dos meses despues de acabado el mismo, es decir, alrededor de ocho
meses después de la primera exploración.
Finalmente y con el objetivo de llevar a cabo una valoración
global del trabajo de grupo, nos interesaba analizar cuales de los
diferentes factores que entran en juego en la experiencia grupal,
habían sido más importantes y/o eficaces para los participantes
del mismo.
Metodología.
Organización del grupo y contenidos
La selección
de los sujetos, socios de un centro socio-cultural dependiente de
la Diputación, se llevó a cabo en varias fases, la última
de las cuales consistió en una entrevista semiestructurada,
y en la administración de una serie de cuestionarios y tests,
que nos permitieron seleccionar finalmente a los participantes en
función de características compatibles que permitieran
a todos ellos beneficiarse de la experiencia. Como criterio básico
de selección por nuestra parte se consideró, que al
margen de existencia o no de quejas espontáneas de memoria,
su rendimiento en los tests objetivos de deterioro cognitivo e inteligencia
verbal, se situaran en intervalos de normalidad y que el nivel de
depresión, no fuera severo..
Se utilizó el test WAIS8 para medir el
nivel de Inteligencia Verbal; el Mini Mental9
para el nivel de deterioro. El Cuestionario de Memoria Subjetiva10
nos permitió apreciar la autovaloración de los participantes.
Para la exploración objetiva de la memoria se opto por la Escala
de Memoria Wechsler", ya que a pesar de su gran componente verbal,
y dado que los sujetos del grupo no presentaban problemas de comprensión
ni expresión verbal, permite una valoración estándar
de la memoria12. El test de Memoria Conductual
Rivermead13, que plantea situaciones de la vida
diaria, permitió apreciar el nivel de memoria cotidiana.
El nivel de depresión se valoró a través del
Cuestionario Zung14 porque a pesar de sus limitaciones,
es uno de los tests más utilizados para analizar la relación
entre depresión y quejas sobre funciones cognitivas en ancianos15,
y porque puede usarse como test de seguimiento de respuesta a tratamientos16.
Finalmente, nuestra versión reducida del Cuestionario de Factores
Curativos del Grupo de Yalon17, fue administrada
después de acabada la experiencia de grupo, lo que ofreció
la posibilidad de discriminar cuales de los factores contemplados
en el mismo, habían sido considerados como más positivos
entre los participantes.
El grupo se inicio con 7 miembros, tres hombres y cuatro mujeres,
de edades comprendidas entre los 68 y los 81 años (edad media
73,5) de nivel socio-económico medio y características
culturales similares. Ninguno de ellos era alcohólico y si
bien uno de ellos estaba tomando medicación antidepresiva,
el nivel de la misma, según el Cuestionario Zung era un punto
por encima del nivel leve. Dadas las características del estudio,
el grupo se planteo como cerrado por lo que una vez iniciado el mismo,
no se aceptó la entrada de nuevos miembros. El día que
se inicio la experiencia de grupo, los participantes optaron por sesiones
temáticas, por lo que se les paso un cuestionario con la finalidad
de delimitar los temas a tratar. Basándonos en la valoración
media del grupo sobre cada uno de los temas, y teniendo en cuenta
criterios de interés en Psicología de la tercera edad,
se elaboro la lista y calendario que ofrecemos en la Tabla 1.
Las sesiones de grupo, de hora y media de duración, se llevaron
a cabo semanalmente, durante los cinco meses propuestos, con la asistencia
de todos los participantes y siempre el mismo profesional, en una
sala del Centro Social. Todos los participantes se sentaban en círculo
y de forma
semidirigida por parte del profesional, se trataban los temas seleccionados
desde una técnica abierta dinámica y cognitiva ya que
considerábamos, al igual que otros autores4,
lo adecuado de flexibilizar las técnicas para trabajar con
ancianos. La experiencia de grupo se llevo a cabo en el orden y con
el calendario de actividades descrito. Excepto una persona, que dejo
de asistir al grupo dos meses después de su inicio, por problemas
de salud, el resto de los participantes se integro en la dinámica
y participó activamente. Todos ellos comentaron al final de
la experiencia el deseo de continuar.
Resultados
La Tabla
2 ofrece los resultados presentados en los tests administrados
antes y dos meses después de acabada la experiencia.
Desde el punto de vista estadístico, no se aprecia correlación
entre los tests subjetivos y objetivos de memoria ni entre estos últimos
(p>0,05 para todos ellos). A nivel descriptivo, la puntuación
media obtenida en el Cuestionario de Memoria Subjetiva (126,50) (Tabla
2), fue dos puntos y medio por debajo de la media esperada10 en
tanto las medias de los tests objetivos de memoria, Rivermead (9,50)
y Wechsler (111,67) se situaron 1 punto por encima de la media de
su edad, y una puntuación de nivel Normal Alto respectivamente.
Por otro lado, los resultados indican que el nivel de depresión
global como grupo, antes de la experiencia grupal y valorado a través
del Cuestionario Zung (media 7,33), corresponde a un nivel de depresión
leve.
En la comparación de resultados de los tests administrados
antes y después de la experiencia de grupo, la prueba de Wilconxon
señaló diferencias significativas en el test de Memoria
Wechsler (X2 ~-2.2014; p=. 0277). No se encontraron diferencias significativas
en contraste, en las comparaciones entre los resultados de los tests
Mini Mental (X2 = -8081; p=.4227), Memoria Conductual Rivermead (X2
= -1.1213; p=.2249) y Cuestionario Zung de depresión (X2 =
-1.3628; p=.1730). La Tabla 2 permite apreciar no obstante,
una ligera diferencia de tendencia positiva en la valoración
realizada después de la experiencia de grupo, en el Mini Mental
(0,33), y en el Cuestionario de Depresión Zung (descenso de
1,33 puntos).
En cuanto al Cuestionario de Factores Curativos de Yalon y dada la
complejidad y variedad de datos que proporciona, optamos por referir
exclusivamente aquellos primeros nueve factores que han sido más
elegidos, por importantes, entre los sujetos (Tabla 3). El
máximo de puntos que podía reunir cualquiera de los
factores era 6 (número de participantes). Otros seis factores
del cuestionario, que no se
incluyen en la Tabla 3 obtuvieron 2 puntos y el resto 1 o ninguno.
Un análisis sobe los resultados individuales de los participantes
se muestra en la Tabla 4.
Discusión
La ausencia
de correlación entre los tests subjetivos y objetivos de memoria,
confirmaría la hipótesis relacionada con la posible
disociación entre la autovaloración de la memoria y
la capacidad objetiva de la misma. Algunos autores aseguran que las
quejas sobre la propia memoria están relacionadas con factores
de personalidad18, o depresion19,20.
En el presente grupo resultados el Cuestionario Zung, indicaron un
nivel de depresión leve antes de la experiencia, lo que sugiere
la posibilidad de que dicho factor estuviera relacionado con la pérdida
de dos puntos y medio por debajo de la media esperada en la puntuación
obtenida en el Cuestionario de Memoria Subjetiva, en tanto no influiría
en los resultados de los dos tests objetivos de Memoria, Wechsler
y Rivermead, ya que se situaron por encima de la media de su edad.
La ausencia de correlación, sin embargo, entre estos tests
objetivos de memoria indicaría la posible existencia de disociación
entre la memoria
valorada a través de tests de laboratorio (Wechsler), y la
memoria ecológica o cotidiana (Test Conductual de Memoria Rivermead).
Un análisis sobre los resultados individuales de los participantes
(Tabla 4), permite aportar algunas observaciones interesantes.
Dos participantes femeninas del grupo (A, B), deprimidas según
el Cuestionario Zung, se autoevaluaron por debajo de la media esperada10
en el Cuestionario Subjetivo de Memoria mientras obtuvieron puntuaciones
por encima de la media de su edad en el test objetivo de Memoria Conductual
(Rivermead) y puntuaciones superior y media respectivamente, en la
Escala de Memoria Wechsler. Dos varones (CD) también deprimidos,
obtuvieron una puntuación próxima y por encima de la
media respectivamente, en el Cuestionario Subjetivo de Memoria; puntuaciones
por debajo de la media en el test Conductual Rivermead, y nivel Normal
Alto en el test de Wechsler. En contraste con las participantes femeninas
deprimidas, no presentaban disociación entre el Cuestionario
Subjetivo y los tests objetivos de memoria, pero si entre estos últimos.
Las otras dos participantes del grupo (E,F) no deprimidas, según
el Cuestionario Zung, presentaron una puntuación por encima
de la media esperada en el Cuestionario de Memoria Subjetiva10,
y puntuaciones ligeramente por encima de la media en los tests objetivos
de Memoria Rivermead y Wechsler. En contraste con las pacientes femeninas
deprimidas, no presentaron disociación entre el Cuestionario
Subjetivo de Memoria y los tests objetivos de Memoria, ni tampoco,
en contraste con los pacientes masculinos deprimidos del grupo, disociación
entre los últimos.
Las observaciones realizadas permiten en primer lugar, destacar que
los sujetos deprimidos del grupo presentaron alteraciones en alguna
de las modalidades de memoria evaluadas. En segundo lugar permiten
considerar la posibilidad de que la depresión en las mujeres
podría disminuir el nivel de autovaloración, como se
refleja en los resultados del Cuestionario de Memoria Subjetiva, mientras
que entre los hombres, no inlfuiría negativamente en la memoria
subjetiva o en la valorada a través del Wechsler, pero afectaría
a la memoria cotidiana medida a través del tests Conductual
Rivermead; lo que apoyaría la opinión de que diferencias
en los resultados en diversas modalidades de memoria entre los sexos,
respondería quizá más, a factores culturales
que cognítivos10.
El envejecimiento normal puede conllevar cierto decaimiento en algunas
funciones o modalidades de memoria; pero se ha comprobado, que algunas
tareas mnémicas son mejor realizadas por ancianos que por personas
jóvenes10 y que en los primeros se observa
mayor desarrollo del lenguaje, del racionamiento verbal, de la capacidad
de asociar y crear imágenes mentales21
¿Porqué entonces se da más importancia a las
pérdidas que a las ganancias?22
.Se ha asegurado que en la mayor parte de los estudios sobre las actitudes
hacia personas mayores de 65 años, aparece implícita,
entre la población general, la imagen negativa de la vejez,de
manera que dicho estereotipo cultural puede influir negativamente
en las expectativas de las23 personas ancianas.
Si bien las estructuras orgánicas influyen en los individuos,
estos a su vez influyen en las primeras24 y
el estereotipo cultural negativo no favorecería una influencia
positiva. Estudios epidemiológicos25,26
aseguran que las quejas sobre la propia memoria pueden ser un indicador
de alteraciones reales, en tanto otros muestran no ser así.
En el proceso
de envejecimiento las células van presentando paulatinamente,
más dificultades para producir y aprovecharla energía
libre28, pero también se considera que
el uso en lentece el envejecimiento29. En este
sentido y con respecto a nuestro segundo objetivo, comprobamos que
la experiencia de grupo ha permitido algunas modificaciones favorables
entre los participantes. Concretamente, se ha observado la existencia
de diferencia estadísticamente significativa entre los resultados
presentados en la Escala Wechsler antes y después de la experiencia.
Se aprecia, además, una disminución de 1,33 en el nivel
de depresión del grupo (Cuestionario Zung).
Es probable que la experiencia de grupo haya ayudado a los participantes
a descentralizar esa atención a sus aspectos negativos destacada
por algunos autores30, en aras de la atención
al grupo y a los otros miembros del mismo. El análisis de las
respuestas ofrecidas (Tabla 3) en el cuestionario de factores
curativos de Yalon17, permite considerar la
posible influencia de los mismos en las modificaciones positivas observadas
en este estudio piloto.
De hecho, durante las sesiones de grupo se trataron temas relacionados
con los cambios que el envejecimiento conlleva; trabajando las ansiedades
que pueden generar y procurando, en los diversos contextos temáticos,
proporcionar estrategias para seleccionar información relevante,
compensar con asociaciones posibles lagunas, practicar la capacidad
mnémica partiendo de acontecimientos vividos fuera y dentro
del grupo. Se trabajó así mismo la autoconciencia física
y mental, la atención, la concentración, la autoestima,
el sentimiento de soledad y la capacidad de adaptación a los
posibles imprevistos dentro y fuera del grupo. Se ofreció además
un marco en el que poder expresarse y compartir, factores todos ellos
relevantes, en el diseño positivo y provechoso del propio proceso
de envejecimiento31.
Si bien dado el tamaño de la muestra no pretendemos ofrecer
generalizaciones, los resultados del presente estudio permiten asegurar
la posible conservación de una buena capacidad intelectual
y mnétíca en el envejecimiento normal, así como
la posible influencia de la depresión leve en la memoria subjetiva,
aunque no necesariamente en la objetiva. Permiten también plantear
la posibilidad de que la memoria cotidiana (test Rivermead), sea más
vulnerable a la depresión en hombres que en mujeres. Finalmente,
los resultados permiten considerar no sólo que el trabajo en
grupo es un interesante y útil método de trabajar con
ancianos32,33, sino también su posible
influencia en los cambios positivos en el rendimiento de algunos tests
de memoria, y en el de depresión en el presente grupo de ancianos
normales.
Agradecimientos
Nuestro agradecimiento a los participantes del grupo por/a interesante
experiencia compartida. Nuestro agradecimiento también al Hogar
del Pensionista de C/ldiaquez, San Sebastian y a la Diputación
de Gipuzkoa por su colaboración.
Bibliografía
1. Crook,
T, Bartus R, T.,Ferris SH, Whitehouse P, Cohen o D. Gersnon S. Age-Associated
memory impairmem: proposed diagnostic criteria and measures of ciinical
change. Report of a Nationai institute of mental heaith work group.
Developmental Neuropsychology 1986;2:261-76.
2. Light L L. The organization of memory jo oid age. En: Craik F.I.M.,
editor . The Handbook of Aging and Cognítion. Lawrence Eribaum
Associates, 1992: 111-67.
3. Boteiia L, Feixas O. The autobiographical Group: A tooi for the
reconstrucción of past lite experience with the aged. lnt/.J.Aging
and Human Oevelopmenr 1993, 36 (4):303-19.
4. Szurek S. Gonzaiez F, Soier de Lara M O Lozoya 0. intervención
psicológica en una residencia gerÍatrica: ios grupos
de apoyo como base para la modificación de ia depresión
en ancianos institucionalizados. Rey Esp Geríatry Gerontol.
1994; 29(4): 229-238
5. Shulman S. Psychodynamic Group Ttierapy with Oidor Women. Social
Oasework: The Journal of con temporary Social Work 1985, December:
579-586.
6. Singer y, Tracz 8, Dworkin S. Reminiscence Group Therapy: A Treatment
Modaiity for Oidor Aduits. The Journal for Specialist lo Group Work
1991;16:167-71.
7. Sheikh AJ,Mason 0, Tayior A. An experience of an expressive group
with the eideriy. Britihsiournal of Psychotherapy 1993:10)1 );77-82
8. Zimmermann 1 L, Woo-Sam 1. Clinicall interpretation of tSe Wechsler
AdultlntelligenceScale(WAIS). version Españoia: N. Seisdedos.
TEA Ediciones, SA. Madrid, 1986.
9. Lobo A, Gomez E, of al. Ei Miniexamen cognoscitivo" en pacientes
geriatrícos. Folia Neuropsiquíatrica 1979; 14 (1,4):
244-51.
10. Bennet-Levy J Y, Powei GE. The Subjective memory Questionnaire
(SMQ). Ah investigation into the sefi-reporting of 'reai-iife memory
skiiis. BrJ Seo clin Psy 1980; 19: 177-88.
11. Wechsier O. A standarized memory scaíe for ciinicai use.
i clin Psychol 1945;19:87-95.
12. Fernandez-Baiiesteros R. Introducción a la Evaluación
Psicológica II. Ediciones Pirámide S.A.Madrid, 1994.
13.
Wiison 8, tbockburn 1, Baddeiey A. The Rivermead behavioral memory
tesf. 1985. Thames vaiiey Test company. Engiand. Traducido ai casteilano
como Test conductuai de memoria Rivermead, 1991.
14. Zung WWK. Sefi-rating depression scaie. Arcó Psychiatry
1965;12:63-70.
15. LezaK M. Neusopsychological Assessment. Oxford University Press,1995.
16. Penado F. Tests Mentales en Geriatria. Eóitoriai Heraido
de Aragón,1987
17. Yaion iD.Teoria y práctica de la psicoterapia de grupo.
Fondo de tluitura Economica. Mexico, 1986.
18. Hanninen T, Reinikainen KJ, Helxaia EL. Sunjective memory cernpiaints
and personality traits ir normai eíderiy subiects. J Am Ger
Seo
1994; 42(1):1-4.
19. Grut M, Jorm AP, Eratigiioni L, Forseii Y of al. Memory compiaints
o) eideriy peopie in a popuiation survey: Variation accoroing te aementia
stage and depression. J Am Ger Seo 1993; 41(12): 1295-300.
20. Tobiansky R. Bíizard R, Livingston G, Mann A. TSe Gospei
Oak Study stage iV: toe ciinicai reievance of subiective memory impairment
0 oidor peopie. Psychol MeO 25 (4): 779-86
21. chopra 0. Ageiess Body, Timeiess Minh. Harmony Books, New York,
1993.
22. Montero 1. Las actitudes hacia ias personas mayores de 65 años:análisis
de ios principales instrumentos de medición. Rey. Gerontol1995;
5: 345-52.
23. Levy 8, Langor E. Aging treo from negativo stereotypes: Successfui
memory 0 china American Deaf. df Pers Social Psychol 1994, 66:989-97.
24.
Bazo MT. Revisando ei concepto de vejez. Rey. Geron fol 1995; 5:368-37
2.
25.
Boada M, Tarraga L, Monteserin R, Nebot O, canela i. Epidemioiogia
de ios trastornos cognitivos en pobiación geríatrica
internada en centros socio-sanitarios de Barceiona ciudad. Rey Neurol
1995; 23 (119): 174-180.
26.
JonKer O, Launer LI, Hooijer 12, Lindeboom 1. Memory compiaints and
memory impairmente 0 oidor individuais. J Am Geriatr-Soc1996,
44 (1): 44-49.
27.
O'Brien IT, Beats 8, Hiii K, Howard Retal. Do subjective memory compaints
precede dementia? A three-year foiiow-up en patients with supposed
'benign senescent forgetfuiness. international J Geriatric Psychiatry
1992; 7 (7): 481-6.
28.
Toussaint O. La Biologia dei envejecimiento celular IV. Argumentos
experimentaies en favor de ia teoria giobai del envejecimiento celuiar.
Rey Gerontol 1994; 4: 76-91.
29.
Bortz WM. Aging as entropy. Exp Gerontol 1986; 21: 321-8.
30.
GarretB, Weis DM. A group Oounseiing Experience With the Very Oid.
The Journal of Specialist lo Group Work 1991; 3,16:143-51.
31.
Baltos PB, Baltos MM. Psychoiogícai perspectiveson succesfui
aging:The
modei of seiective optimization with componsation. En PB. Baites,
MM Baites, editores. SuccessfulAging: Perspectives from tSe bobavioral
Sciences. Cambridge: Oambridge University Press. 1993: 1-35.
32.
Zimpfer DG. Groups for the Aging: Do They Work?. TSe Journal of Specialistin
Group Work 1987, May: 85-92.
33.
Sandison R. Consciousness ir the 2Oth Oentury: The Roie of the Group.
Group Analysis 1995:339-53.
|