Taller

Las viviendas tuteladas para personas mayores

María Teresa Lamagrande Picos
Psicóloga de las Viviendas Tuteladas de Mayores de Castilla-La Mancha


Definición de vivienda tutelada para la tercera edad

Es un recurso social que ofrece alojamiento permanente y manutención a aquellas personas que lo precisan y que reúnan las características establecidas.
Surge como un sistema de alojamiento y convivencia normalizado para personas mayores con un adecuado nivel de autonomía física y psíquica y que no pueden o no deseen seguir en su vivienda habitual.

Características del recurso

Las Viviendas Tuteladas para la Tercera Edad, tienen unas características específicas que las diferencian de otros recursos de alojamiento y convivencia:

Usuarios
El recurso esta destinado a:
- Personas de 60 o más años
- Que puedan desplazarse por sí mismos.
- Que no padezcan ninguna alteración física o psíquica que les impida desenvolverse con autonomía y convivir con otras personas.
- Que sean continentes.
- Que no necesiten vigilancia las 24 horas del día, ni cuidados permanentes de personal especializado.
- Que puedan responsabilizarse de las tareas de autocuidado: actividades de la vida diaria, medicación, seguimiento de tratamientos terapéuticos... bien por sí mismas o con una mínima ayuda.
- Que expresen su deseo de convivir en grupo.
- Que se impliquen en el desarrollo adecuado del recurso.

Número de residentes
No debe de ser superior a 10, de modo que facilite un estilo de vida comunitario, así como la existencia de un ambiente lo más parecido posible al "familiar'.

Emplazamientos
La Vivienda de Mayores debe de cumplir unas características estructurales y de ubicación, que respondan a las necesidades de sus usuarios:
- Deben de estar ubicadas en lugares céntricos, de fácil acceso a servicios de transporte público, servicios médicos, tiendas, bancos, iglesias, centros de mayores...
- Debe estar integrada en su entorno, evitando al máximo aquellos elementos que contribuyan a diferenciarlo del resto de las viviendas de su comunidad (placas, carteles...).

Profesionales implicados
La gobernanta y las auxiliares son las encargadas de la prestación de apoyo en la realización de las A.V.D. de carácter complementario: compra y preparación de alimentos, tareas de limpieza y apoyo en algunas A.V.D. de carácter básico.
Igualmente se cuenta con el apoyo técnico de un equipo multiprofesional: trabajador social, psicólogo y animador socio- cultural, aunando esfuerzos en la consecución de los objetivos, cada uno desde su propia disciplina.

Objetivo general de la vivienda tutelada para la tercera edad

El objetivo general es el de mejorar la calidad de vida de los usuarios, entendida como la consecución de una mayor autonomía funcional, social, crecimiento personal, bienestar, autoestima, dignidad y potenciando el nivel de competencia.
La finalidad básica, es mantener a las personas de edad avanzada en su propio entorno, fomentando su autonomía personal por medio de su sistema de vida comunitaria y participativa dentro de su pequeño grupo.

Objetivos generales de la vivienda tutelada para mayores

  • Ofrecer alojamiento, manutención y unas condiciones adecuadas de higiene y aseo personal de forma permanente.
  • Crear un clima que favorezca las interacciones grupales de relación y de apoyo afectivo entre los residentes.
  • Fomentar la vinculación del mayor con su entorno físico y sus redes de apoyo social.
  • Facilitar un ambiente cuasi-familiar que les haga sentirse "como en casa".
  • Mantener y fomentar, en la medida de lo posible, su nivel de autonomía en la realización de las actividades de la vida diaria.
  • Ofrecer seguridad a través de la implicación de un grupo de profesionales dedicados a promover su bienestar personal.

Descripción de los principales problemas

Las Viviendas de Mayores son un recurso relativamente nuevo, con una visión y unos objetivos diferentes a los que existían tradicionalmente con respecto a la Tercera Edad. Por ello es frecuente la aparición de problemas derivados de una errónea comprensión del recurso: usuarios con unas expectativas no adecuadas, que les lleva a un rechazo a participar en las tareas de cuidado y mantenimiento de la Vivienda, a realizar demandas no adecuadas a las trabajadoras del centro...
Al igual que en otros recursos, es frecuente la aparición de problemas personales: ingreso involuntario, falta de visitas o interés por parte de Ja familia, depresión, ansiedad, pérdida de seres queridos, falta de hábitos y costumbres saludables en cuanto a la higiene y al aseo personal, inactividad carácter agresivo...
Problemas derivados de la adaptación a las normas del centro: horarios, hacer ruido por la noche, falta de acuerdo para poner un programa concreto en la televisión, normas de limpieza e higiene...
Al ser un grupo reducido con frecuencia surgen dificultades derivadas de la adaptación al grupo y a la convivencia: usuarios que ya se conocían antes de entrar a la vivienda y trasladan a la convivencia conflictos anteriores al ingreso, compartir habitaciones, existencia de grupos heterogéneos en edad en intereses culturales, en gustos...

Programa de intervención psicosocial en las viviendas tuteladas

Como hemos visto, las Viviendas Tuteladas de Mayores son un recurso que presenta muchas ventajas pero también múltiples necesidades.
El programa de Intervención Psicosocial, llevado a cabo por un equipo de psicólogos, en coordinación y junto con el resto de profesionales implicados en las Viviendas, tiene por objeto:
- Facilitar a los usuarios el proceso de adaptación a la Vivienda, al proceso de envejecimiento, la convivencia en grupo y la integración en el entorno social.
- Fomentar una mayor comprensión y difusión del recurso.
- Aportar apoyo psicológico en situaciones de crisis.
- Dar una respuesta integral basada en una mínima intervención multiprofesional.
- Fomentar el desarrollo y la autonomía personal.
- Asegurar que las trabajadoras del centro, principal agente de cambio, posean las habilidades, conocimientos y actitudes necesarias para que se consigan los objetivos de las Viviendas de Mayores.

Conclusión

Las Viviendas Tuteladas para la Tercera Edad, son una alternativa de alojamiento y convivencia, ideal para aquellas personas válidas que por diversas circunstancias, principalmente la soledad, no desean vivir en su hogar, pero al mismo tiempo no quieren desvincularse de su entorno.
Con un apoyo adecuado que favorezca la adaptación a los cambios derivados del ingreso en el centro, así como en el desarrollo en el mismo, el aumento en el grado de bienestar personal, con respecto a la situación previa a la condición de usuario, aumenta considerablemente, así lo manifiesta el 93% de los usuarios de este recurso en la actualidad. Para ello es necesario, el desarrollo de programas de intervención, desde las diferentes disciplinas, así como la coordinación de todos los profesionales implicados en la consecución del objetivo básico del recurso: mejorar la calidad de vida de sus usuarios.