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Valoración
de la función cognitiva de pacientes geriátricos con
la escala de valoración geriátrica Sandoz. Concordancia
con el Mini-examen cognoscitivo
Pau
Sánchez Ferrín, Joan Viñas Amat, Salvador Quintana
Riera*, Núria Gómez Enrich,
Francisca González Ortega, Ismael Carbó Magaña
UFISS
Geriatría. Hospital Mútua de Terrassa
*Unidad de CUidados Intensivos. Hospital Mútua de Terrassa
Introducción
La valoración
de la función cognoscitiva es una parte esencial de la valoración
integral de los ancianos. La práctica rutinaria de exámenes
psicológicos extensos está limitada debido a su elevado
coste y la falta de experiencia de los médicos no especializados
en la utilización de instrumentos complejos1.
La alta incidencia de casos de deterioro cognitivo en la población
anciana hace aconsejable la valoración cognitiva mediante instrumentos
de cribado de fácil aplicación. La utilización
de escalas va a facilitar la exploración ya que será
más exhaustiva y sistemática2,
además el deterioro cognitivo puede pasar inadvertido si no
se emplea ningún sistema para su detección3.
La escala de valoración clínico-geriátrica Sandoz
(SCAG)4 se elaboró con la finalidad
de evaluar los tratamientos farmacológicos utilizados en la
demencia. La escala incluye 18 síntomas considerados de mayor
importancia en los enfermos geriátricos con demencia. Estos
síntomas se relacionan de forma práctica con las cuatro
principales áreas de trastornos detectados en estos pacientes:
la función cognoscitiva, el humor y la conducta, la capacidad
de llevar a cabo las tareas cotidianas y algunos síntomas de
tipo somático como el cansancio, sensación de mareo
y la anorexia. Los cuatro primeros ítems de los 18 totales
de la SCAG constituyen el factor de disfunción cognoscitiva.
Hay autores que sugieren en sus estudios que la SCAG es un instrumento
válido para la valoración psicopatológica del
anciano y que además permite discriminar subgrupos de pacientes
con diversas graduaciones de deterioro5.
El objetivo de este trabajo es ver si hay concordancia entre los resultados
obtenidos mediante el factor de disfunción cognoscitiva de
la SOAG y el Mini-examen cognoscitivo (MEC).
Pacientes,
Material y Métodos
Hemos
practicado el factor de disfunción cognoscitiva de la SCAG
conjuntamente con el MEC a una serie de 111 ancianos ingresados en
nuestro hospital y que fueron evaluados por la unidad funcional de
geriatría. La muestra de pacientes se obtuvo entre todos los
ancianos valorados durante tres años por la Unidad Funcional
de Geriatría, los únicos requisitos eran no presentar
delirio, ni afectación severa del estado general y poder practicar
las dos escalas en el mismo momento de la exploración. El MEC
utilizado corresponde a la versión validada por Lobo6 del Mini-mental
State Examination7. EL MEC se consideró
normal si el valor era de 24 o superior, los resultados inferiores
se han considerado patológicos8.
La valoración habitual de los síntomas de la SCAG se
hace mediante una clave de 7 puntos que van desde 1 cuando el síntoma
no se presenta hasta 7 cuando el déficit es severo. Nuestro
grupo ha utilizado una clave similar pero con la valoración
de cuatro grados: 0 (normal), 1 (ligero), 2 (moderado), 3 (severo).
De esta forma se ha intentado simplificar los resultados y facilitar
las comparaciones. Además el manual para la escala SCAG sólo
contiene descripciones de los cuatro puntos principales: normal, ligero,
moderado y severo, mientras que no define los puntos intermedios,
muy ligero, ligero a moderado, moderadamente severo y deja su utilización
a criterio del evaluador.
La suma de las puntuaciones de los cuatro síntomas se agrupaban
en 0 como factor de disfunción cognitiva normal, de 1 a 4 como
deterioro ligero, de 5 a 8 como moderado y de 9 a 12 como severo o
grave.
La agrupación de los resultados en categorías en el
MEC se ha utilizado con fines comparativos, tal como sugieren algunos
autores9. Los valores superiores a 24 se
consideraron normales, de 20 a 23 deterioro leve o ligero, de 15 a
19 deterioro moderado y los inferiores a 15 grave.
Como método estadístico hemos utilizado la correlación
de Spearman y la prueba de kappa y hemos determinado la sensibilidad
y la especificidad tomando como referencia el MEC como prueba de detección
aceptada en la literatura10. A efectos
descriptivos se aporta un gráfico de dispersión con
línea de regresión ajustada por mínimos cuadrados.
Resultados
De las
111 personas exploradas 59 eran hombres y 52 mujeres con una edad
media de 76,4 años (D.E. 9,0). El resultado del MEO fue de
26,1 (D.E. 5,6) en los hombres y 24,3 (D.E. 7,7) en las mujeres, con
un valor medio de 25,3 (D.E. 6,7). Un total de 77 pacientes (69,4%)
obtuvieron resultados normales con esta escala, 14 (12,6%) tenían
valores sugestivos de deterioro ligero, 12 (10,8%) de deterioro moderado
y 8 (7,2%) de deterioro severo.
El factor de disfunción cognitiva fue normal en 46 casos (41,4%),
en 47 enfermos era sugestivo de deterioro ligero (42,4%), en 13 de
deterioro moderado (11,7%) y en 5 de deterioro severo (4,5%).
En la Tabla
1 se muestran los resultados del test de kappa y Spearman.
En la Figura 1 se puede observar la distribución
de la puntuación del MEO y de la del factor de disfunción
cognoscitiva del SOAG y su ajuste lineal.
La determinación de la sensibilidad y la especificidad nos
da valores de 0,97 y 0,58 respectivamente.
Discusión
La SCAG
fue creada para valorar los efectos farmacológicos en ancianos
con demencia. De los 18 síntomas o áreas que valora
la mayoría son conductuales o de tipo afectivo y sólo
cuatro son cognitivos. Es un instrumento antiguo ya que han pasado
más de 20 años desde su creación y que ha sido
muy utilizado. Estudios más recientes desaconsejan su uso ante
la existencia de instrumentos más adecuados11.
La SCAG tiene forma de entrevista semiestructurada y parece que esto
puede dificultar que los pacientes ancianos la completen1.
El hecho de que explore diversos síntomas frecuentes en pacientes
con demencia, y que esta enfermedad era frecuente en los enfermos
que nos eran consultados al crearse nuestra unidad, fueron los motivos
que nos hicieron probar las características de la escala. Principalmente
nos ayudaba a describir la existencia y el grado de la diversa sintomatología
que acompaña a los enfermos con demencia. Con el tiempo la
tipología de los enfermos ha ido cambiando y hemos querido
ver si había concordancia con los resultados obtenidos con
otros instrumentos de mayor difusión para la detección
de deterioro cognitivo.
Los ancianos que fueron examinados con los dos instrumentos representan
un 11,9% del total de 933 enfermos evaluados por nuestra unidad en
un período de 3 años y medio. Constituyen una muestra
de edad media algo elevada, con una distribución por sexos
muy parecida, una distribución variada de las diversas categorizaciones
del grado de deterioro y un amplio grupo con función cognitiva
normal.
Es muy habitual utilizar técnicas de correlación y regresión
en la búsqueda de concordancia. Tal como indica Bland12,
deberían utilizarse técnicas de concordancia, como el
test de kappa que hemos utilizado en nuestro trabajo. Podemos observar
como con una r de Spearman de 0,77 que implica relativamente una buena
correlación, obtenemos una kappa de 0,37 demostrativa de escasa
concordancia. Estos resultados nos inducen a desaconsejar el uso del
factor de disfunción cognoscitiva del SCAG para el cribado
del deterioro cognitivo en los ancianos.
En la Figura
1 vemos la gráfica de dispersión de la puntuación
del MEC y del factor de disfunción cognoscitiva, en la que
su línea de ajuste junto a un valor relativamente alto del
coeficiente de correlación nos inducen a pensar que el factor
de disfunción podría ser un buen sistema para valorar
la presencia de deterioro cognitivo, en cambio su concordancia es
limitada.
Observamos que la inversión del signo de los coeficientes se
debe a que al utilizar las puntuaciones de los dos instrumentos sin
categorizarlos, los valores normales del factor de disfunción
cognoscitiva empiezan en el 0, contrariamente al MEC en el que el
0 representa el valor más patológico, mientras que al
categorizarlos por grupos el 1 corresponde a los valores normales
y el 4 a los de mayor deterioro.
Como conclusiones vemos que el factor de disfunción cognoscitiva
de la SCAG no es adecuado para el cribado del deterioro cognitivo
en el anciano. La incorrecta utilización de técnicas
de correlación puede llevar a tomar conclusiones erróneas.
Bibliografía
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Guía práctica sobre los instrumentos de medición.
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7. Folstein MF, Folstein SE, McHugh PR. Mini-Mental State. A practical
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Anexo
1. Áreas valoradas por la Sandoz Clinical Assessment Geriatric
Rating Scale:
- Confusión
- Cuidado
personal
- Indiferencia
al ambiente
- Alerta
mental
- Ansiedad
- Insociabilidad
- Trastornos
de la memoria reciente
- Motivación-Iniciativa
- Falta
de cooperación
- Desorientación
- Irritabilidad
- Fatiga
- Humor
depresivo
- Hostilidad
- Anorexia
- Labilidad
emocional
- Fastidioso
- Mareos
Anexo
2. Factor de disfunción cognoscitiva de la SCAG
1.
Confusión
Falta de asociación adecuada en relación a lugares,
personas y tiempo -"enajenación"-. Enlentecimiento
de los procesos del pensamiento y trastornos de la comprensión,
reconocimiento y actuación; desorganización. valore
la respuesta del paciente y la frecuencia de episodios registrados
desde la última entrevista.
2.
Alerta mental
Reducción de la atención, concentración, respuesta,
presteza, claridad del pensamiento, trastornos del juicio y de la
capacidad para tomar decisiones, valore según la respuesta
obtenida ante preguntas apropiadas durante la entrevista.
3.
Trastornos de la memoria reciente
Reducción de la capacidad para recordar hechos recientes y
sucesos de importancia para el paciente, por ej. visitas de miembros
de la familia, comidas, cambios ambientales notorios, actividades
personales. Valore según las preguntas pertinentemente dirigidas
y no a partir de actuaciones referidas por el paciente.
4.
Desorientación
Conciencia disminuida del lugar y del tiempo, así como de la
identificación de personas, incluyendo a uno mismo. Valore
solamente las respuestas a las preguntas de la entrevista.
Anexo 3. Guía de valoración para los ítems
del factor de disfunción cognoscitiva
Confusión
Normal Normalmente alerte, receptivo y sensible
Ligero
Se hace evidente en la entrevista algún enlentecimiento y/o
trastorno de los procesos de pensamiento, concentración, respuesta
o lenguaje. El paciente no se queja espontáneamente de ningún
trastorno de la concentración o de la capacidad para pensar
tan claramente como antes, pero puede admitir uno o ambos déficits
con un interrogatorio apropiado. No hay historia de episodios previos
de confusión manifiesta y aunque hay alguna disminución
de la alerta mental, la confusión no es evidente en la entrevista.
El paciente es capaz de llevar a cabo eficientemente las tareas de
la vida diaria, pero presenta alguna dificultad frente a situaciones
que requieran concentración, pensamiento claro, buen juicio
y decisiones apropiadas.
Moderado
Un claro enlentecimiento y empeoramiento de los procesos mentales,
concentración, respuesta y lenguaje se evidencian en la entrevista,
pero no son tan severos como para volver la entrevista excesivamente
difícil y tediosa. El paciente puede espontáneamente
quejarse de un empeoramiento de una o más áreas de la
función cognoscitiva, especialmente la concentración.
Un trastorno manifiesto de la viveza mental está presente y
puede haber evidencia de confusión. El paciente es capaz de
llevar a cabo las tareas cotidianas, pero presenta una dificultad
notoria en situaciones que requieren concentración, buen juicio
y decisiones apropiadas.
Severo
Existe enlentecímiento marcado de los procesos mentales, concentración,
respuesta y lenguaje, hasta el punto de que el paciente está
manifiestamente confuso pero no desorientado. Como resultado de una
escasa atención, cognición y respuesta, la entrevista
es difícil y tediosa. Existe a menudo una historia de episodios
previos similares de confusión. Sin embargo y pese a la confusión,
el paciente no está totalmente incapacitado, y con ayuda puede
realizar algunas de las tareas del cuidado personal y de la vida cotidiana.
Alerta
mental
Normal Atento, pensamiento claro, juicio y decisión
no obviamente trastornados. Responde rápidamente a todas las
preguntas durante la entrevista.
Ligero
Responde a las preguntas de una manera titubeante, algo distraído,
expresando alguna duda sobre la capacidad de toma de decisión
y de juicio propio.
Moderado
Necesidad de repetición de las preguntas por parte del entrevistador.
No responde espontáneamente, había vacilante. Decisiones
basadas en la presión de los demás, juicio cuestionable,
frecuentemente distraído.
Severo
Mirada perdida, ido, fuera de ambiente. No responde a las preguntas.
Es obvio el trastorno en los tests de realidad.
Trastornos
de la memoria reciente
Normal Capaz de recordar hechos recientes de importancia para
el paciente. No hay déficit de memoria en circunstancias habituales
ni ante preguntas dirigidas.
Ligero
Incapaz de recordar ciertos hechos recientes de importancia para el
paciente, por ej.; donde colocó antes las llaves, números
de teléfono previamente recordados. Esto es un fenómeno
que varía día a día, pero que no interfiere con
las actividades normales. Evidenciable también en cierto grado,
bajo un interrogatorio adecuado.
Moderado
Incapacidad bastante habitual para recordar, hechos recientes, acciones,
etc., de importancia para el paciente. Olvido frecuente de acciones
rutinarias, por ej.; de usar las llaves al hallarse ante una puerta
cerrada. Las preguntas al efecto revelan déficit en el recuerdo
de sucesos recientes.
Severo
Recuerdo muy limitado de los hechos recientes. Olvido constante de
dónde ha colocado las cosas, de abotonarse y asearse la ropa,
de acudir a una cita. Las preguntas dirigidas al efecto no dejan duda
sobre el escaso recuerdo de los hechos y acciones recientes. Puede
ser evidente un bloqueo, debido a un fallo en recordar el contenido
inicial de una frase.
Desorientación
Normal Completamente situado en el tiempo y el espacio; sabe
el día de la semana, el mes y el año, sabe quién
es y donde está y como ha llegado allí. Identifica correctamente
las personas que se encuentran junto a él.
Ligera
Sabe dónde está, conoce el día de la semana,
mes y año. Se identifica a sí mismo, a los demás
y a la familia correctamente pero ocasionalmente se equivoca en la
identificación de las personas que le rodean.
Moderada
Sabe dónde está, el mes y el año, pero no el
día de la semana; se identifica a sí mismo correctamente.
Frecuentemente se equívoca en la identificación de las
personas que le rodean pero identifica correctamente a los familiares
más próximos. Puede orientarse.
Severa
Sabe dónde está y se identifica a si mismo pero no sabe
ni el día de la semana, ni el mes y a menudo el año.
Identifica erróneamente a todas las personas que se encuentran
alrededor o que lo cuidan. Identifica erróneamente a algunos
miembros más íntimos de la familia. No puede orientarse
sin ayuda.
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