Atrofia coriorretiniana paravenosa pigmentada
Dres. R.M. Medel, L. Martínez-Costa, M.L. Sánchez Benavent
Servicio de Oftalmología
Hospital Lluís Alcanyís
Ctra. Silla-Xátiva, s/n
46800 Xàtiva

 

Introducción

La atrofia coriorretiniana paravenosa pigmentada (ACRPP) es un tipo de retinopatía pigmentaria (RP) caracterizada por la atrofia del epitelio pigmentario de la retina y por depósitos de pigmento en forma de espículas a lo largo del curso de las venas retinianas (1-6). La agudeza visual suele ser normal. Parece ser una respuesta a un proceso inflamatorio o infeccioso (7). La mayoría de los casos son estables en el tiempo.


Caso clínico

Presentamos el caso de una mujer de 38 años de edad a la que, en un examen funduscópico de rutina, se le diagnosticó una retinopatía pigmentaria.
En la exploración presentó una agudeza visual corregida de 20/20 en ambos ojos. El polo anterior era normal, así como también la presión intraocular en ambos ojos. El fondo ocular reveló una intensa pigmentación en forma espiculada que seguía el curso de las venas retinianas, afectando a la periferia de los cuatro cuadrantes de ambos ojos.
No se observaron signos de actividad inflamatoria. Se realizó una angiografía fluoresceínica (AGF) (Figura 1), que dio el siguiente resultado: áreas de atrofia del epitelio pigmentario de la retina y depósitos de pigmento en forma espiculada que siguen el curso de las venas retinianas. El disco óptico y la mácula eran normales en ambos ojos. El estudio con perimetría de Goldmann reveló un escotoma nasal aislado en el ojo derecho y un escalón nasal en el ojo izquierdo.

Figura 1. AGF Imagen de espéculas para venosas.

Figura 2. ERG. OD: escotópico normal;
fotópico con amplitud disminuida.

Se solicitó un estudio analítico que incluyó pruebas serológicas para rubeola, citomegalovirus, toxoplasma y sífilis. Todos los resultados fueron normales.
Se realizaron pruebas de potenciales evocados visuales (PEV) y electrorretinograma (ERG), cuyos resultados fueron:

- PEV: respuestas normales en ambos ojos.
- ERG: al estimular con luz azul y luz blanca en condiciones escotópicas, las respuestas fueron normales en el ojo derecho y de amplitud disminuida en aproximadamente el 30% en el ojo izquierdo, lo que indica alteración de los bastones (Figuras 2 y 3: ondas B1, B2, B3 y B4 del ERG). Al estimular con luz blanca fotópica y flicker a 20 estímulos por segundo, las respuestas aparecieron globalmente disminuidas en ambos ojos, aunque más en el ojo izquierdo, indicando afectación de conos (Figuras 2 y 3: ondas B5, B6, B7 y B8 del ERG).
La paciente fue revisada a los seis meses, al año y a los dos años del diagnóstico. Los resultados de las pruebas fueron similares a los iniciales y sin alteración de la agudeza visual.

Figura 3. ERG OI: escotópico y
fotópico con amplitud disminuida.


Discusión

La ACRPP fue descrita por Brown, Hsin-Hsiang y Morgan como una retinocoroiditis radiata (2-4). Franceschetti fue el primero en agrupar este padecimiento bajo la definición de atrofia coriorretiniana paravenosa pigmentada, tras revisar un número de casos previamente descritos con distintas denominaciones (1). Es una retinopatía poco conocida que parece ser una respuesta adquirida a una enfermedad inflamatoria o infecciosa (7). Se han comunicado casos secundarios a meningoencefalitis, sífilis y rubeola (7-9). Los casos en fase inflamatoria se observan raramente y generalmente se descubren en un examen de rutina del fondo de ojo. Los cambios pigmentarios siguen la distribución de las venas retinianas, siendo la mácula y el disco óptico normales (10). Aunque se han descrito casos que han progresado en pocos años, la mayoría son estables en el tiempo. La agudeza visual no suele estar afectada. El ERG es variable, con casos normales y discretas alteraciones en otros, que indican una afección moderada de conos y bastones. La apariencia peculiar del fondo de ojo es fundamental para el diagnóstico, ya que las espículas pigmentadas se distribuyen exclusivamente a lo largo de las venas por lo que no debe ser confundida con otras alteraciones funduscópicas (5). Pese a lo característico del cuadro, el diagnóstico diferencial se establecerá con todas las degeneraciones retinianas y enfermedades inflamatorias que causen atrofia coriorretiniana, como la atrofia girata de la retina, la degeneración conorretiniana peripapilar helicoidal, la retinitis pigmentaria en sector, la retinopatía por sífilis y citomegalovirus, la estría angioides y todas las alteraciones denominadas pseudorretinitis pigmentaria (5-8,11).
En nuestro caso, el diagnóstico de ACRPP se basó en el examen funduscópico, las pruebas perimétricas, los PEV, el ERG, las pruebas analíticas y la ausencia de síntomas clínicos.

Bibliografía

1. Franceschetti A. A curious affection of the fundus oculi. Helicoid peripapillary chorioretinal degeneration. lts relation to pigmentary paravenous chorioretinal degeneration. Doc Ophthalmol 1962;16:81.
2. Brown TH. Retino-choroiditis radiata. Br J Ophthalmol 1937;21:645.
3. Hsin-Hsiang C. Retinochoroiditis radiata. Am J Ophthalmol 1948;31:1485.
4. Morgan OG. Congenital pigmentation of the retina. Proc R Soc Med 1948;41:726.
5. Noble KG, Carr RE. Pigmented paravenous chorioretinal atrophy. Am J Ophthalmol 1983;96:338-44.
6. Chisholm A, Dudgeon J. Pigmented paravenous retino-choroidal atrophy. Helicoid retinechoroidal atrophy. Br J Ophthalmol 1973;57:584.
7. Yamaguchi K, Hara S, et al. lnflamatory pigmented paravenous retinochoroidal atrophy. Br J Ophthalmol 1989;73:463-7.
8. Scott GF, Heckenlively JR, Sinclair SH. Rubeola retinopathy and pigmented paravenous retinochoroidal atrophy. Am J Ophthalmol 1985;99(5):605.

 

 



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