Maculopatía bilateral coincidente con el uso de tioxantenos

Dres. M. Esteban, J. Ronchera, M. Cervera, V Menezo
Servei d'Oftalmologia
Hospital Provincial de Castelló
Av. Dr. Clarà, 19
12002 Castelló


Introducción

La especialidad Deanxit® (Laboratorios Abelló, S.A. Madrid) se presenta en envases de 30 grageas, cada una de las cuales contiene 10 mg de melitraceno (clorhidrato) y 0,5 mg de flupentixol (diclorhidrato). Diferentes estudios han demostrado que el flupentixol a dosis bajas es eficaz en el tratamiento de síndromes que cursan con depresión, ansiedad y trastornos psicosomáticos (1,2). Los dos principios activos contenidos en el producto no se encuentran en ninguna otra especialidad de las autorizadas en nuestro país. Además su utilización en otros países está poco extendida. A modo de ejemplo y como punto de referencia, ninguno de los dos fármacos se utiliza en los Estados Unidos de América. El melitraceno es un antidepresivo tricíclico, grupo de fármacos que pueden producir trastornos en la acomodación y midriasis debidos a su efecto anticolinérgico, aunque no parecen mostrar toxicidad ocular significativa. Por su parte, la toxicidad de los tioxantenos es poco conocida, ya que su utilización en los países desarrollados está poco extendida, razón por la que siempre se relaciona y refiere a la toxicidad de las fenotiacinas. De hecho, ambos grupos de fármacos presentan una gran analogía estructural y comportamientos biofisiológicos semejantes. En cuanto a la toxicidad ocular, el tratamiento con dosis altas de fenotiazinas durante periodos de tiempo prolongados puede producir depósitos en la córnea, el cristalino y el epitelio pigmentario de la retina (3,4).


Caso clínico

Se trata de una mujer de 45 años vista por primera en 1983 con una agudeza visual de 1,00 en ambos ojos y un fondo de ojo normal. Acudió de nuevo a la consuIta en el año 1994 acusando pérdida de agudeza visual en ambos ojos y metamorfopsias. En la exploración presentaba una agudeza visual máxima con corrección de 0,30 en ambos ojos, polo anterior normal y unas lesiones compatibles con pequeñas áreas de hipertrofia del epitelio pigmentado en ambas máculas. El único antecedente de interés de la enferma consistía en la ingesta diaria de dos comprimidos de Deanxit desde hacía ocho años. Se le realizaron a la enferma exploraciones complementarias para valorar su lesión macular: AGF, perimetría automática, test de los colores y ERG. En ninguna de ellas apareció alteración significativa alguna, a excepción de la constatación de la hipertrofia del EP que se aprecia en la AGF.

Figura 1. Retinografía OD.
Acúmulos pigmentarios maculares.

Figura 2. Retinografía OI.
Acúmulos pigmentarios maculares.

Figura 3. AGF OD.
Lesiones maculares hipo
e hiperfluorescentes debidas
a la hipertrofia y atrofia del EP.


Posteriormente y una vez abandonado el Deanxit, la enferma ha sido controlada periódicamente. Los resultados de las distintas exploraciones han permanecido estables con respecto a la primera visita y hemos constatado la persistencia, por el momento, de los acúmulos pigmentarios maculares.


Discusión

Todas las fenotiacinas se depositan en el epitelio pigmentario de la retina, donde se acumulan en su mayoría, de modo que alcanzan concentraciones más altas que en otros tejidos y pueden ocasionar una retinopatía pigmentaria por hipertrofia del epitelio pigmentado, afectando más frecuentemente el área macular. El riesgo de toxicidad retiniana de las fenotiacinas parece ser mayor para los derivados piperidínicos (tioridazina), menor para los derivados alifáticos (clorpromazina) (6) y muy bajo para los derivados piperazínicos (flufenazina, que es el análogo estructural del tioxanteno).
No se conoce la causa ni el mecanismo de estas reacciones oculares adversas; no obstante, las dosis altas, los tratamientos prolongados y la exposición a la luz intensa parecen ser factores predisponentes. En nuestro caso, la enferma llegó a acumular en los ocho años de ingesta del medicamento unos 3 g de flupentixol. La intensa radiación solar que sufrimos en el área mediterránea podría haber favorecido la toxicidad ocular, puesto que la enferma no informó de exposiciones a luz intensa.
Hay un caso descrito en la literatura (7,8) de maculopatía bilateral probablemente ocasionada por la flufenazina, la fenotiacina análoga estructural de flupentixol, el tioxanteno potencialmente implicado en nuestro caso. El paciente estaba siendo tratado con 12,5 mg de flufenazina por vía i.m. cada 15 días desde hacía 10 años; la dosis total acumulada se estimó en 3,25 g. Además estuvo expuesto sin protección ocular a un arco de soldadura durante un corto periodo de tiempo. Los autores propusieron que la fenotiazina había actuado como un agente fotosensibilizante de la retina a la radiación emitida por el arco de soldadura.
Se ha sugerido la posibilidad de que las lesiones oculares reviertan al suspender el tratamiento, lo que no ha ocurrido en nuestra paciente, en la que las lesiones maculares todavía persisten. Debe valorarse la relación beneficio/riesgo, con el fin de decidir la continuidad del tratamiento, la reducción de la dosis o la sustitución del fármaco potencialmente implicado.


Figura 4. AGF OI.
Lesiones maculares hipo
e hiperfluorescentes debidas
a la hipertrofia y afrofia del EP

Ante la aparición de acúmulos pigmentados en la mácula, debemos hacer el diagnóstico diferencial con otras alteraciones maculares que pueden cursar con este tipo de lesiones como, por ejemplo, la degeneración macular ligada a la edad, las distrofias maculares, la retinopatía pigmentaria, los traumas y las inflamaciones del EP.


Bibliografía

1. Budde G. Efficacy and tolerability of flupenthixol decanoate in the treatment of depression and psychosomatic disorders. A multicenter trial in general practice. Prog Neuro Psychopharmacol Biol Psychiatry 1992;16(5):677-89.
2. Dwivedi VS et al. Depression in general practice: A comparison of flupenthixol dihydrochloride and dothiepin hydrochloride. Curr Med Res Opin 1990;12(3):191-7.
3. Gruber AJ, Cole JO. Antidepressant effects of flupenthixol. Pharmacotherapy 1991;11(6): 450-9.
4. Rennie IG. Clinically important ocular reactions to systemic drug therapy. Drug Saf 1993;9(3):196-211.
5. Novack GD. Ocular toxicology. Curr Opin Ophthalmol 1993;4(6):125-8.
6. O'Croinin F, Zibin T. Replacement of chlorpromazine with other neuroleptics: Effect on abnormal skin pigmentation and ocular changes. J Psychiatry Neuroscience 1994;19(3):226.
7. Power WJ, Travers SP, Mooney DJ. Welding arc maculopathy and fluphenazine. Br J Opthalmol 1991;75:433-5.
8. Neki AS, Power WJ, Travers SP, Mooney DJ. Fluphenazine induced welding aro macuIopathy? Br J Ophthalmol 1992;76(4):225.

 

 



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