Afectación palpebral y conjuntival en el lupus eritematoso discoide crónico

Dres. M.T. Tiestos*, Y Gilaberte**, M. Marigil***, R. Burdeus* Servicio de Oftalmología
**Servicio de Dermatología
***Servicio de Anatomía Patológica
Hospital de San Jorge
Av. Martínez de Velasco, 36
22071 Huesca

 

Resumen

El lupus eritematoso discoide crónico (LEDO) puede afectar en ocasiones a los párpados y, más raramente, a la mucosa conjuntival. En general, el LEDO de la cara suele ser de fácil diagnóstico, pero la afección palpebral puede confundirse con diversos cuadros inflamatorios, como la blefaritis crónica.
Presentamos el caso de una paciente de 55 años diagnosticada de LEDO con afectación palpebral y conjuntival. Realizamos una descripción de las lesiones cutáneas y oculares, del estudio histopatológico de las mismas, de su evolución crónica a brotes y la respuesta al tratamiento con cloroquina.
La observación minuciosa de las lesiones palpebrales y conjuntivales y los resultados del estudio histopatológico de la conjuntiva tarsal afecta resuelven el diagnóstico diferencial con otros cuadros inflamatorios, como la blefaritis o la conjuntivitis crónica.
En conclusión, creemos importante destacar que la afectación conjuntival, aunque poco frecuente, debe tenerse en cuenta en todo paciente con LEDO para instaurar el tratamiento adecuado y evitar la aparición de complicaciones oculares.


Introducción

El lupus eritematoso discoide crónico (LEDO) es una enfermedad autoinmune crónica benigna localizada en la piel. Cursa con placas eritematosas, queratósicas, bien delimitadas, que al curar suelen dejar una cicatriz atrófica. Dichas lesiones se localizan en la cara, los pabellones auriculares, el cuero cabelludo, el escote y, con menos frecuencia, en el resto del tronco y las extremidades.
La enfermedad puede afectar en ocasiones a los párpados y, más raramente, a la mucosa conjuntival.
El diagnóstico diferencial de las lesiones cutáneas incluye la infiltración linfocitaria de Jessner, la erupción polimorfa lumínica, la rosacea, la dermatitis seborreica, la psoriasis y la sarcoidosis, entre otras. En el caso de las lesiones oculares, debe diferenciarse de la blefaroconjuntivitis, el carcinoma sebáceo y el carcinoma basocelular de los párpados.
Describimos el caso de una paciente diagnosticada de LEDO con lesiones conjuntivales y del borde libre palpebral de varios meses de evolución que simulaba una blefaroconjuntivitis crónica sin respuesta a los tratamientos convencionales. El examen crónico detallado de las lesiones, la observación del diagnóstico dermatológico y el examen histopatológico de la conjuntiva condujeron al diagnóstico y permitieron instaurar el tratamiento adecuado.


Descripción del caso

La paciente, de 55 años, nos fue remitida por presentar quemazón, picor y enrojecimiento intenso ocular de ocho meses de evolución. El tratamiento con sucesivas tandas de corticoides, antibióticos y antihistamínicos en gotas y pomadas no había producido mejoría significativa.
Entre sus antecedentes destacaba que, un año antes, había sido diagnosticada clínica e histológicamente de lupus cutáneo crónico sin afectación sistémica (ANA y antiDNA negativos, hemograma, sistema de complemento y proteinograma normales). Las lesiones cutáneas habían remitido con corticoide tópico, cloroquina oral y fotoprotección. En el momento de ser vista en nuestra consulta estaba asintomática desde el punto de vista dermatológico.
En la inspección se observó un enrojecimiento del borde libre de los párpados con afectación sectorial de la conjuntiva tarsal inferior (Figura 1). El examen ocular mediante lámpara de hendidura mostró unas placas eritematosas bien definidas y sobreelevadas, de aspecto aterciopelado a nivel de conjuntiva tarsal inferior, más acentuadas en el ojo izquierdo, así como vasos dilatados y telangiectasias en el borde libre palpebral. No había poliosis ni pérdida de pestañas, formación de costras o secreción. El resto de la exploración oftalmológica era normal.
Se procedió a la realización de una biopsia de espesor parcial en el centro de una de las placas de conjuntiva: epitelio conjuntival en gran parte sustituido por un infiltrado inflamatorio constituido por linfocitos y células plasmáticas, con algunos focos que conservaban las células mucosecretoras. El infiltrado se disponía en banda y de forma continua por debajo del epitelio conjuntival (Figura2).
Se instauró tratamiento con cloroquina (250 mg/día), que redundó en una mejoría significativa de las lesiones oculares.

Figura 1. Enrojecimiento del borde libre
de los párpados y formación de placas
eritematosas en la conjuntiva

Figura 2. Aspecto histopatológico de la conjuntiva.
Epitelio conjuntival sustituido por infiltrado inflamatorio
constituido por linfocitos y células plasmáticas con
disposición en banda (HE, x75).


Comentarios

Aunque la aparición de lesiones en los párpados y la conjuntiva es infrecuente en el LEDO (la prevalencia hallada en una serie de 68 pacientes fue del 6% (1)), se cree que la prevalencia de problemas de superficie ocular puede estar infravalorada, según estudios inmunopatológicos realizados en series amplias de pacientes.
Cuando no se sospecha, esta condición es frecuentemente confundida con la blefaritis. En una revisión realizada sobre 38 casos, la duración entre la instauración de los síntomas y el correcto diagnóstico fue 3,36 años de media (3). Cuando el LEDO se localiza únicamente en los párpados, el diagnóstico puede retrasarse considerablemente. Incluso en los casos en que la enfermedad está presente en la piel de la cara, puede ser difícil el diagnóstico de una afección conjuntival si no se da una alteración de la piel del párpado.
Como complicaciones de las lesiones crónicas dejadas a su evolución se ha descrito la cicatrización permanente, los cambios pigmentarios y la destrucción tisular, que puede conducir a una grave disfunción palpebral, así como la desfiguración de los párpados, la pérdida de pestañas y la restricción de los movimientos oculares. Se pueden desarrollar también trastornos del segmento anterior secundarios a la alteración de la función palpebral (3).
Parece prudente realizar biopsias de espesor parcial ante la posibilidad descrita de una dehiscencia de sutura tras la realización de una biopsia de párpado de espesor total en fases activas de la enfermedad.

La presencia de la enfermedad cutánea, el carácter asimétrico de las lesiones oculares, el curso crónico con exacerbaciones y la no respuesta al tratamiento convencional son fundamentales para el diagnóstico, que se confirma normalmente con el estudio histopatológico.
Nuestra paciente, diagnosticada de LEDO, tenía unas lesiones conjuntivales y del borde libre palpebral similares a las descritas por otros autores, aunque sin afección de la piel del párpado.
Asimismo, el estudio histopatológico de la conjuntiva tarsal es equivalente al obtenido por otros autores en caso de lesiones de la conjuntiva (3,5-7).
El tratamiento incluye la fotoprotección ocular y dermatológica, el uso de corticoides tópicos o intralesionales, de drogas antipalúdicas y, en casos resistentes, de agentes inmunosupresores (8). Las lesiones de nuestra paciente mejoraron bajo el tratamiento con antipalúdicos de síntesis, al igual que la mayoría de los casos descritos (9-11).
Como conclusión, cabe destacar que la afección conjuntival, aunque poco frecuente, debe ser tenida en cuenta en todo paciente con LEDO para instaurar el tratamiento adecuado y evitar la aparición de complicaciones oculares.


Bibliografía

1. Burge SM, Frith PA, Juniper RP, Wojnarowska F. Mucosal involvement in systemic and chronic cutaneous lupus erythematosus. BrJ Dermatol 1989;121:727-41.
2. Frith P, Burge SM, Millard PR, Wojnarowska F. External ocular findings in lupus erythematosus: a clinical and immunopathological study. Br J Ophthalmol 1990;74:163-7.
3. Huey C, Jakobiec FA, lwamoto T, Kennedy R, Farmer ER, Groen WR. Discoid lupus erythematosus of the eyelids. Ophthalmology 1983;90:1389-8.
4. Meiusi RS, Cameron JD, Holland EJ, Summers CG. Discoid lupus erythematosus of the eyelid complicated by wound dehiscence.
Am J Ophthalmol 1991;111:108-9.
5. González Castro U, Luelmo J, Castells A, Rouras A. Lupus eritematoso cutáneo con afectación conjuntival.
Med Cut lLA 1994;XXII:284-6.
6. HeiligenhausA, Dutt JE, Foster CS. Histology and immunopathology of systemic lupus erythematosus affecting the conjunctiva. Eye 1996;10:425-32.
7. Foster RE, Lowder CY, Meisler DM, Valenzuela R, McMahon JI, Camisa C. An unusual ocular manifestation of discoid lupus erythematosus. Cleve Clin J Med 1994;61:232-7.
8. Callen JP. Therapy of cutaneous lupus erythematosus. Med Clin North Am 1982;66:795-805.
9. Donzis PB, lnsler MS, Buntin DM, Gately LE. Discoid lupus erythematosus involving the eyelids. Am J Ophthalmol 1984;98:32-6.
10. Gloor P, Kim M, McNiff JM, Wolfley D. Discoid lupus erythematosus presenting as asymmetric posterior blepharitis. Am J Ophthalmol 1997;124:707-9.
11. Tosti A, Tosti G, Giovannini A. Discoid lupus erythematosus solely involving eyelids: Report of three cases. J Am Acad Dermatol 1987;16:1259-60.

 

 



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