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El
2 de octubre de 1906 se inauguraban los edificios de la Facultad de
Medicina y el Hospital Clínico de la calle de Casanova, en
Barcelona. Ya en 1877, la Diputación y el Ayuntamiento habían
adquirido los terrenos. El proyecto del arquitecto Doménech
fue aprobado en 1880. La primera piedra no se colocó hasta
julio de 1895. O sea que no fue precisamente la celeridad lo que presidió
la construcción del nuevo centro.
Alumnos, muebles y material docente se trasladaron en carros desde
los antiguos locales de la calle del Carmen hasta el Clínico
haciendo jarana.
Por aquel entonces, el anacronismo, la rutina y la insuficiencia de
la enseñanza médica eran del dominio público.
Así, según el cáustico humorista Ricard Opisso,
para estar más acordes con las circunstancias, los profesores,
y no los équidos, hubieran debido tirar de los carros. El caricaturista
Joan Llaverias inmortalizó la figura del doctor Joaquim Bonet
i Amigó, barón de Bonet, rector de la Universidad, catedrático
de Obstetricia (los estudiantes, a veces crueles, sostenían
que el único que se sentía a salvo en sus manos era
el padre), en una caricatura en la que el rector recibía desde
la escalinata de la Facultad a los enfermos que llegaban al nuevo
centro saludando con la fórmula de los gladiadores romanos:
"Ave Caesar! Morituri te salutant".
Figura
1 (arriba) y Figura 2 (abajo)

Bibliografía

Vallés
E. Història gràfica de la Catalunya contemporània.
Barcelona: Edicions 62, 1974.
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